viernes, 6 de enero de 2012

El día que vi a Axl

Hace 23 años más o menos, 1988 para ser exactos, viendo un día un programa en la televisión que pasaba videos musicales en lo que era el antiguo Canal 33, vi una imagen que se me quedó grabada desde ese primer día: salía un patita pelucón, con casaca de cuero y sombrero de copa pero más moderno con una guitarra que me pareció impresionante, conectaba un cable a la guitarra y luego comenzaba un riff de guitarra que se transformaría en un clásico del rock. Se trataba de Slash y el video era de la canción Sweet Child O' Mine. ¿El grupo? Se hacía llamar Guns N' Roses.

Con el tiempo supe de la existencia de la canción Welcome To The Jungle y luego otra canción que me pareció alucinante llamada Paradise City. Busqué el disco (en ese tiempo eran de vinilo y la presentación más promocionada eran los cassettes) y lo encontré, se llamaba Appetite For Destruction y nunca me alcanzó el dinero para comprarlo, y eso que juntaba y juntaba. ¿Mi edad? 13 años y ya entonces soñaba con ver a esos tipos en vivo.

En 1989 sonó Patience, yo sentía pena por no poder comprarme los dos discos: Appetite For Destruction y G N' R Lies. Para 1991 salió una canción llamada Don't Cry y siguieron la espectacular November Rain, You Could Be Mine y la publicación de los discos Use Your Illusion I y II (ya en CD). Y yo seguía soñando con un día imposible en que pudiera verlos en vivo. La banda hizo una gira mundial, 122 conciertos, luego se separaron y como 15 años después salió su disco Chinese Democracy, bendito disco, y se hizo realidad una parte del sueño, vendrían a Lima.


jueves, 5 de enero de 2012

Ella no es mi tipo

Hay escenas que lo dicen todo. Canciones que son como un fogonazo de luz en nuestro cerebro. Imágenes que nos conmueven por la verdad que descubrimos en ellas. Párrafos que solo llegamos a entender cuando, en algún momento de nuestras vidas, nos encontramos tal cual, en la situación o con el sentimiento que describen. Y aun cuando muchas veces nos sirvan de advertencia, llegado el momento, haremos exactamente todo lo contrario a lo que nos convenía hacer.

La escena pertenece a A Life Less Ordinary (1997) de Danny Boyle. Para quienes lo deseen, las líneas que siguen son una traducción libre pero que guarda la idea central. El argumento de Al (genial interpretación de Tony Shalhoub) frente a Robert (Ewan McGregor) es, simplemente, irrebatible.

-          ¿Se fue? – Al.
-          Sí. – Robert.
-          Una mujer atractiva y deseable. – Al.
-          No es mi tipo. – Robert.
-          ¿De qué estas hablando? Mírate. No eres nadie. Más bien, eres nada. Te buscan por estar relacionado con un crimen violento y limpias el piso de una cafetería. Ella, en cambio, es una mujer inteligente, apasionada, hermosa y con dinero. La duda de si es o no tu tipo, no es algo que tengas que cuestionarte ni resolver en este mundo. Porque en el siguiente, ella irá a un cielo de glamorosas féminas. Y tú, estarás limpiando el piso de una cafetería… en el infierno.
-          Creo que sí.
-          ¿Entonces, por qué te preguntas por ello?
-          No lo sé.
-          Sigue con el piso.


Iggy en la noche

Hay pequeños tesoros en Internet. Es cuestión de querer buscarlos. Basta colocar una palabra, una idea, y será muy fácil hallar lo que deseamos. Es casi mágico. Porque es imposible no descubrir a alguien que piense, sienta, imagine, anhele o necesite lo mismo que nosotros.
Es probable que esta verdad hiera el ego de algunos, pero es ingenuo creer que falta algo por escribir bajo el sol. Es, en todo caso, la forma en que se haga, lo que determina sobrevivir unos segundos o pasar al olvido.
Iggy Pop, The Passenger, y alguien que hizo el trabajo por nosotros para regalarnos un video como este. Bravo.

miércoles, 4 de enero de 2012

El Batman de Nolan

Cuando supe de la intención de volver a hacer una película de Batman por parte de la Warner, el primer pensamiento que tuve fue "que no la haga Joel Schumacher". Y es que el señor Schumacher ya había destruido el trabajo previo de Tim Burton en las brillantes Batman (1989) y Batman Returns (1992), nadie en su sano juicio puede pensar que Batman Forever (1995) y Batman y Robin (1997) sean películas ni medianamente aceptables, son simplemente pésimas.


Surgió entonces el nombre de Christopher Nolan como el director seleccionado para el proyecto. A Nolan ya lo habíamos conocido a través de películas como Memento (2000) o Insomnia (2002), excelentes cartas de presentación para el director.


El resultado ha sido inesperado y extraordinario, Nolan nos ha entregado dos trabajos de gran calidad y tenemos en el 2012 una tercera entrega que ha generado una gran expectativa y cuyo trailer pueden ver en la entrada anterior que ha publicado nuestro amigo Fatman.


Nos ocuparemos a continuación de los dos trabajos anteriores. 

martes, 3 de enero de 2012

La venganza de Bane


Falta casi medio año para el estreno de The Dark Knight Rises y el tráiler ya ha remecido a propios y extraños (es decir, desde fanáticos de las dos películas anteriores y devoradores de comics hasta simples espectadores). Empiezan las apuestas, la búsqueda de más fotos espías en los sets de filmación y los rumores.

Todo lo que sabemos es que Christopher Nolan dará fin a la trilogía que inició con Batman Begins (2006) y, como no nos gusta especular en demasía, diremos que este avance emociona simplemente por lo que es: el adelanto de una película muy esperada. Para empezar, el tráiler de The Dark Knight (2008)  fue más logrado y prometedor, pero era difícil rivalizar con el desenfreno de un personaje como el Joker, que, en buena cuenta, es la razón de todas las virtudes de aquella segunda entrega.


Está más que demostrado el pulso y la sólida dirección de Nolan, su capacidad para jugar al límite en el cuarto de edición, su fascinación por la superposición de tramas y los saltos de tiempo y espacio. Además, su formación literaria, creemos, explica su gusto por los diálogos casi solemnes, sentenciosos, hamletianos (ser o no ser), pero efectivos. The Dark Knight bien pudo ajustarse a un género como el cine negro y la lucha entre un detective y un desquiciado; la capa y el maquillaje de clown son solo un accidente.

Volviendo al tráiler de The Dark Knight Rises, lo que nos ha dejado hasta ahora es la curiosidad por saber quién es Bane y cómo apareció en la saga de Batman. Para no malograr el misterio, simplemente diremos que bien explotado, el Bane de Tom Hardy podrá sobrevivir a la difícil comparación con el Joker de Heath Ledger –al menos en la densidad del personaje–. Donde el Joker es estridencia y desenfreno; Bane es crudo y brutal.

Quienes deseen saber más sobre la historia de Bane en el comic, pueden buscar el inicio de toda la saga con Knightfall (a la que le siguen Knightquest y Knightsearch). Algunos la celebran, otros no tanto, pero no cabe duda de que el personaje de Bane está por encima de tales discusiones.

Vale la pena conocerlo y no echarán a perder su interés por la película. Al contrario, querrán saber con más ansias qué hizo Nolan con tamaña historia entre sus manos.


lunes, 2 de enero de 2012

Otros días

Hoy sucedió algo extraño: luego de mucho tiempo me sentí libre. Hoy decidí olvidarme del mundo y dije una gran verdad a mis jefes: “Señores, estoy enfermo”. Dejé mi sitio vacío y mi nombre se volvió anónimo. Caminé por las apacibles calles de mi viejo barrio y sentí la brisa del mar que tan cerca de mí siempre ha estado.
Anduve sin prisas, sin premuras ni correrías. Vi el atardecer desde el malecón y la noche me refrescó con una suave garúa. Caminé por las avenidas y ni el ruido de los autos ni el bullicio de la gente me afectaron.

No sentí la agresión constante, diaria y terrible de lo que llaman mundo, ni el dolor de ver cómo las personas no se percatan de sí mismas ni de la vida que se les va, tal como a mí.

En aquellas maravillosas horas no me asaltó desazón, amargura ni angustia alguna. De pronto, en medio de tanta dicha, me detuve. Miré el oscuro cielo y la neblina que se traslucía entre brillos nocturnos. “Parece una noche de otros días” me dije.
Mañana volveré a lo de siempre.

domingo, 1 de enero de 2012

2012

Inicia un nuevo año, se ha ido el 2011.


Es común que en días como estos nuestros correos se llenen de mensajes de buenos deseos para el año. Y es que todos los que tenemos personas queridas queremos que en verdad les vaya bien año tras año, pero, ¿esos buenos deseos se los hemos dicho directamente a las personas a las que queremos?


Desear que el 2012 sea un año más exitoso que el anterior y tener una lista de metas es algo que todos hacemos consciente o inconscientemente. Lo realmente difícil es hacer realidad esa lista de metas.


Así que nuestro deseo es muy simple pero a la vez muy difícil: 
Que este 2012 seas capaz y tengas las ganas de realizar todas esas cosas que quieres hacer este año.


Desde esta pequeña tribuna, que apenas ha cumplido un mes y días de nacida, les deseamos a todos los que nos leen:
Un feliz 2012